Steve Jobs y Jony Ive: el tándem que resucitó Apple y revolucionó el mundo de la tecnología

Juntos dieron forma a algunos de los productos más importantes del siglo XXI, como el iPod, el Mac, el iPhone o el iPad.

Si Apple ha revolucionado el mundo de la tecnología no ha sido a causa del azar. Y es que, si por algo se ha caracterizado la empresa durante su historia, es por el enorme potencial y capacidad de innovación de sus trabajadores y sus directivos. El mismo Bill Gates, que en sus tiempos al frente de Microsoft tuvo algún que otro desencuentro con Steve Jobs, reconocía recientemente que siempre había envidiado la capacidad del padre del iPhone para rodearse de grandes talentos.

Entre esos grandes talentos a los que hacía referencia el segundo hombre más rico del mundo, destacaba, quizá con particularidad, Jonny Ive: el recordado jefe de diseño de la empresa de la manzana. Ive recientemente tomó la decisión de abandonar el Apple Park. A pesar de que se desconoce la razón que llevó a Ive a dejar la compañía para la que llevaba trabajando desde los noventa, «The New York Times» apuntó a que la falta de interés por el diseño del actual CEO de la empresa, Tim Cook, había sido uno de los motivos principales de su abandono.

Tim Cook y Steve Jobs en julio de 2010
Tim Cook y Steve Jobs en julio de 2010 – Reuters

Si bien se desconoce a ciencia cierta cómo fue la relación entre Cook y Ive, lo cierto es que difícilmente pudo ser tan productiva como la que mantuvo el diseñador con Steve Jobs. Y es que Ive vivió con el desaparecido visionario algunos de los momentos más relevantes de la historia de Apple. De aquellos que convirtieron a la firma californiana en una de las más importantes de la historia de la tecnología. De aquellos que, en definitiva, unen.

No hace falta nada más que fijarse en stas palabras de Jobs a su biógrafo, Walter Isaacson, para darse cuenta de ello: «Jony cuida hasta los detalles más insignificantes de cada dispositivo y entiende que Apple es eso, una empresa de productos. No es solo un diseñador. Por eso trabaja directamente para mí; tiene más poder operativo que nadie en Apple, excepto yo»

Jony Ive
Jony Ive

Quizá una de las características más llamativas de Apple y su plan de negocio está en que no se dedican a realizar mil tipos de dispositivos al mismo tiempo. Por el contrario, escogen selectivamente los proyectos en los que se embarcan. Gracias a ello, pretenden conseguir que los resultados sean los mejores y, al mismo tiempo, diferenciarse de la competencia. Esto es algo que Steve Jobs tenía muy claro desde que accedió al cargo de director general de la empresa en 1997. Por entonces, la compañía se encontraba de capa caída debido a varios fracasos comerciales y a la pujanza de otras empresas tecnológicas.

El flamante directivo intentó inculcárselo a su diseñador estrella desde el principio. A aquel que iba a ser el encargado de envolver los productos más icónicos de la historia de la compañía. Aquellos con los que se pretendía cambiar de rumbo.

Steve Jobs posa con el iMac G3 en 1998
Steve Jobs posa con el iMac G3 en 1998– Apple

En los últimos estertores del siglo XXI, Jobs y Ive comenzaron a revolucionar juntos el diseño de la tecnología de consumo. El primer gran paso de gigante fue el iMac G3. Lanzado en 1998, este ordenador contaba con una carcasa traslúcida fabricada en diferentes colores. Algo que rompió rompía con el aburrido diseño de los sobremesa de la época. A este ordenador le siguió a principios de siglo el Ibook G4. Un portátil orientado a todos los públicos, al contrario que el profesional Powerbook G3, y que fue abriendo el camino para que, en 2006, hiciese su entrada en escena el Mac Book.

No mucho después llegaba a las tiendas de todo el mundo el que es, sin duda, uno de los grandes pelotazos comerciales de la compañía: el iPod (2001). A pesar de que los mp3 ya llevaban un tiempo en el mercado, Apple consiguió con este nuevo producto dar una vuelta de tuerca a este tipo de reproductores de música. La rueda que ocupaba buena parte de su superficie de su frontal facilitaba que el usuario pudiese moverse por la interfaz del dispositivo.  «Hay otros reproductores musicales, pero nadie se ha enterado de qué va el asunto. Apple ha inventado una categoría nueva que permite tener tu colección entera de música en el bolsillo. Escuchar música nunca volverá a ser lo mismo», señaló Jobs durante la presentación del iPod.

Tan solo tres años después, llegaba a las tiendas el iMac G5 con su icónico diseño, que todavía se deja ver en los actuales ordenadores de la compañía. Ive había conseguido ahorrarse la clásica torreta colocando todo lo necesario para que el dispositivo funcionase en la misma pantalla. A pesar de la importancia de este hardware, todavía estaba por llegar el que es, probablemente, el producto más importante de la historia de la compañía: el iPhone. El éxito del primer teléfono móvil de la empresa de Jobs solo supuso un aperitivo de lo que vendría después con sus posteriores revisiones. «Hemos diseñado algo que sienta maravillosamente en tus manos», dijo Steve Jobs durante la presentación del dispositivo en enero de 2007.

Probablemente, el culmen de la creatividad de Jobs llegó en 2010 con el lanzamiento del iPad. No se trataba de un producto que hiciese algo diferencial. La mayoría de sus atributos se podían encontrar en un iPhone. Sin embargo, resultó tan novedoso a ojos del consumidor que se convirtió en un éxito instantáneo.

Fuente: ABC

 

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